El nuevo Sumar: más jarana, menos penas
El nuevo Sumar: más jarana, menos penas
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La sala de columnas del Círculo de Bellas Artes de Madrid se abarrotó enseguida y hubo que habilitar la del cine. Y aun así, se quedó mucha gente sin poder entrar al acto de relanzamiento de Sumar. En el público, notable presencia de sudaderas de algodón de buena calidad y muchísimos pañuelos palestinos. “Alguien de aquí tiene que parecer rojo”, bromeaba uno de ellos. Olía a primavera, a ilusión, a un muy agradable reencuentro de amigos y conocidos. El ambiente hacía parecer posible la unión de la izquierda, la que toma rooibos y magnesio a diario y también esa que considera que no hay hora mala para el gin tonic y Víctor Jara. “Anuncio solemnemente que se ha acabado la melancolía”, declaró Antonio Maíllo, de Izquierda Unida, moviendo mucho los brazos como si fuera a salir volando.